
La Alcaldía de Rionegro ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de repotenciación y modernización del estadio Alberto Grisales, con el objetivo de convertirlo en un referente nacional para eventos deportivos y espectáculos de gran formato. Basada en estudios técnicos que evidenciaron la necesidad de actualizar la estructura construida en los años 80, esta intervención prioriza la seguridad y la vida, garantizando que el escenario cumpla con las normativas de sismo resistencia vigentes (NSR-10) para proteger a deportistas y asistentes.

Como primera medida preventiva, ya se ha realizado el desmonte de la cubierta en la tribuna occidental para eliminar riesgos inmediatos. El plan de renovación se ejecutará por etapas e incluye el reforzamiento de columnas y vigas, la instalación de una nueva cubierta diseñada para el confort del público y la adecuación de espacios complementarios. Según destacó el alcalde Jorge Rivas, esta obra busca dignificar el sentir ciudadano y crear nuevas oportunidades de desarrollo para el municipio a través de una infraestructura moderna y competitiva.
Debido a la magnitud de estas obras, el estadio entrará en una pausa operativa para competencias profesionales y eventos masivos mientras se ejecutan las mejoras. Esta decisión, ya comunicada a los directivos del fútbol profesional, es fundamental para avanzar hacia la meta de contar con un escenario de primer nivel con capacidad proyectada para 40,000 personas, consolidando a Rionegro como una ciudad preparada para los retos del futuro.